Amy y Stephen decidieron celebrar su boda en Philadelphia. Un ceremonia inpirada en el amor a la familia, la historia local y la pasión por la aventura.Todo esto enfocado en los años 50 incorporando decoración de la época y recuerdos de familia. Se propuso crear una fiesta en el patio de un jardín en un ambiente cálido y acogedor decorado con relojes antiguos, retratos de expresidentes y las paredes de ladrillo cubirtas de hiedra. Amy lució lució el vestido de encaje que acompañó a su madre el dia de su boda hace 31 años y el ramo fue envuelto en un pañuelo de su abuela.









Cada invitado recibió un frasco de miel acompañado de recetas de la familia una miel cuyos beneficios ayudan a vencer el cáncer...un boda de lo más entrañable
¿verdad?
