El fotógrafo estadounidense Steven Klein le dió una vuelta de tuerca a la fotografía escenificada construyendo con Brad Pitt y Angelina Jolie el oscuro drama doméstico de un matrimonio de clase media. Este trabajo surgió en medio del triángulo de amor y traición que supuso el divorcio de Pitt con Jennifer Aniston y cuando ni Brad ni Angelina habían confirmado públicamente su relación.
Con una estética de los años 60, retrató a un matrimonio con hijos rubios en una casa residencial de California. Comen juntos, rezan juntos, hacen barbacoas...la mujer bebe Martinis mientras espera aburrida a su marido, el hombre vuelve a casa con traje y corbata y cara de agobio, ambos bailan en la oscuridad, luego ella se desmaya y él la lleva al dormitorio...












¿Quién imaginaba entonces que parte de estas imágenes formarían más tarde parte de la vida real?